Medicamentos desabastecidos: qué significa, por qué ocurre y qué puedes hacer

BS Health Group | Medicamentos desabastecidos: qué significa, por qué ocurre y qué puedes hacer

Hay una situación que puede generar mucha preocupación en un paciente: llegar a una farmacia con una fórmula médica en la mano y escuchar “no lo tenemos disponible”.

Cuando se trata de un medicamento para una enfermedad crónica o de un medicamento especializado, la preocupación puede ser todavía mayor. Y si el tratamiento está relacionado con oncología, VIH, enfermedades huérfanas u otra condición que requiere seguimiento permanente, encontrar el medicamento puede convertirse en una necesidad urgente.

Pero ¿qué significa realmente que un medicamento esté desabastecido? ¿Es lo mismo que estar agotado en una farmacia? ¿Por qué ocurre? ¿Quién determina que existe un desabastecimiento? ¿Qué puede hacer un paciente cuando no encuentra su tratamiento?

En este artículo de BS Health Group queremos explicarlo de manera sencilla y con información basada en fuentes oficiales.

¿Qué significa que un medicamento esté desabastecido?

Lo primero que debemos diferenciar son dos conceptos que suelen utilizarse como si fueran sinónimos: escasez y desabastecimiento.

El Ministerio de Salud y Protección Social explica que el desabastecimiento corresponde a la ausencia total y durante un tiempo prolongado de un medicamento, mientras que la escasez se refiere a una disminución temporal de las cantidades disponibles, que puede dificultar encontrarlo aunque todavía exista disponibilidad en el mercado (Ministerio de Salud y Protección Social, 2026).

Por su parte, el INVIMA utiliza una clasificación más específica para hacer seguimiento al comportamiento de los medicamentos en Colombia. Para este organismo, un medicamento se considera desabastecido cuando existe una oferta insuficiente para satisfacer la demanda de un producto farmacéutico que ha sido aprobado por el INVIMA y comercializado en el país (Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos [INVIMA], 2026).

Esto es importante porque que una farmacia no tenga un medicamento en determinado momento no significa automáticamente que ese medicamento esté oficialmente desabastecido en Colombia.

Puede tratarse simplemente de falta de inventario en ese establecimiento, dificultades puntuales de distribución o una situación temporal de escasez.

No encontrarlo en una farmacia no significa necesariamente que esté desabastecido

Imaginemos que una persona necesita un medicamento y visita tres farmacias. En las tres le dicen que no está disponible.

Es comprensible pensar: “Ese medicamento está desabastecido”.

Sin embargo, todavía no necesariamente podemos afirmarlo.

El seguimiento oficial del INVIMA se realiza considerando aspectos como el principio activo, la concentración y la forma farmacéutica, y no únicamente una marca comercial específica. Además, el estado de disponibilidad puede cambiar con el tiempo (INVIMA, 2025).

Por eso existen diferentes escenarios:

  • No desabastecido: las cantidades reportadas son suficientes para atender la demanda nacional.
  • En monitorización: existen cantidades limitadas o información insuficiente y el medicamento requiere seguimiento.
  • En riesgo de desabastecimiento: existe una situación que podría hacer insuficiente la oferta en el corto o mediano plazo.
  • Desabastecido: la oferta disponible no es suficiente para satisfacer la demanda nacional.
  • Temporalmente no comercializado: existen situaciones que interrumpen temporalmente la comercialización.
  • Descontinuado: se ha interrumpido definitivamente la fabricación o comercialización en determinadas circunstancias.

Estas categorías muestran que la disponibilidad de un medicamento no es estática. Un producto puede estar disponible en un momento y posteriormente entrar en seguimiento o presentar una situación de desabastecimiento, y su estado puede cambiar nuevamente después (INVIMA, 2024, 2026).

¿Por qué puede desabastecerse un medicamento?

No existe una única razón.

El INVIMA señala que las causas del desabastecimiento son multifactoriales. Entre ellas se encuentran la falta de materias primas, situaciones que afectan el cumplimiento de las Buenas Prácticas de Manufactura, modificaciones realizadas por titulares de registros sanitarios que afectan la disponibilidad, aumentos inesperados de la demanda y un número reducido de oferentes, entre otras (INVIMA, 2026).

También existen antecedentes en Colombia en los que se han identificado factores como la descontinuación de productos por razones económicas, inconvenientes en la producción, problemas para adquirir materias primas, dificultades relacionadas con registros sanitarios o autorizaciones de importación y la existencia de pocos proveedores (Corte Constitucional, 2020).

En otras palabras, el problema puede aparecer en diferentes puntos de la cadena.

1. Materias primas

Un medicamento necesita ingredientes farmacéuticos activos y otros componentes para poder fabricarse. Si existe una dificultad para conseguir una materia prima indispensable, la producción puede verse afectada.

2. Fabricación

Las dificultades en los procesos de fabricación o situaciones relacionadas con las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) pueden afectar la disponibilidad de determinados productos.

3. Aumento de la demanda

Si la necesidad de un medicamento aumenta de manera significativa y la oferta no puede responder al mismo ritmo, pueden presentarse problemas de disponibilidad.

4. Pocos fabricantes o proveedores

Cuando un medicamento tiene pocos oferentes, cualquier dificultad que afecte a uno de ellos puede tener una repercusión importante sobre la disponibilidad general.

5. Procesos regulatorios o de importación

Los medicamentos que llegan desde otros países dependen también de procesos de importación y requisitos regulatorios. Una dificultad en estos procesos puede repercutir en su disponibilidad.

6. Decisiones comerciales o de producción

En determinadas circunstancias, un titular puede modificar o interrumpir temporalmente la comercialización de un producto, situación que también puede afectar el abastecimiento.

Por eso, cuando un paciente no encuentra un medicamento, no necesariamente existe una sola persona o empresa responsable de que no esté disponible. El abastecimiento depende de una cadena en la que intervienen fabricantes, titulares de registros sanitarios, importadores, distribuidores, establecimientos farmacéuticos, instituciones de salud y autoridades sanitarias.

¿Por qué los medicamentos especializados pueden representar un desafío de acceso?

El acceso puede ser particularmente complejo cuando hablamos de medicamentos especializados o de alto costo.

Algunos tratamientos atienden enfermedades con una población relativamente reducida o requieren procesos de fabricación, almacenamiento, importación o distribución particularmente especializados.

Además, ciertos medicamentos pueden tener pocos fabricantes o proveedores, lo que hace que cualquier alteración en la cadena pueda tener un impacto considerable.

La Organización Mundial de la Salud ha señalado que los problemas de disponibilidad de medicamentos constituyen un desafío global y que los problemas de suministro pueden presentarse tanto en países de ingresos altos como medios y bajos. Entre las consecuencias pueden encontrarse mayores costos y resultados negativos para los pacientes (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2017).

La OMS también destaca que contar con sistemas de suministro eficientes es fundamental para mantener la disponibilidad y accesibilidad de medicamentos, y que estos sistemas dependen de elementos como información adecuada, recursos sostenibles y coordinación entre los diferentes actores del sistema de salud (OMS, 2026).

¿Qué pasa cuando el medicamento es para cáncer, VIH o una enfermedad huérfana?

Cuando hablamos de tratamientos para cáncer, VIH, enfermedades huérfanas u otras condiciones que requieren medicamentos especializados, el problema de disponibilidad puede adquirir una dimensión especialmente sensible.

No se trata simplemente de encontrar un producto en una estantería.

En muchos casos, el medicamento hace parte de un tratamiento que debe seguir unas indicaciones, dosis y tiempos determinados por un profesional de la salud.

Por eso, si un paciente no encuentra su medicamento, no debería suspenderlo, cambiarlo o reemplazarlo por su cuenta.

La OMS ha advertido que las situaciones de escasez pueden aumentar el riesgo de sustituciones inapropiadas y afectar los resultados de salud (OMS, 2017).

Si el medicamento no está disponible, lo adecuado es consultar al médico tratante o al profesional de salud correspondiente para determinar qué alternativas existen y cuál es la conducta apropiada para ese paciente.

¿Qué hacer si no encuentras tu medicamento?

Si tienes una fórmula médica y no encuentras el medicamento que necesitas, puedes seguir algunos pasos.

Primero: verifica exactamente qué medicamento necesitas

Ten a la mano la fórmula y revisa:

  • Nombre del medicamento o principio activo.
  • Concentración.
  • Forma farmacéutica.
  • Cantidad.
  • Indicaciones de uso.

Esto es especialmente importante porque el seguimiento de disponibilidad del INVIMA puede realizarse por principio activo, concentración y forma farmacéutica, y no exclusivamente por nombre comercial (INVIMA, 2025).

Segundo: consulta diferentes canales de disponibilidad

Que un establecimiento no tenga existencias no significa necesariamente que el medicamento esté desabastecido a nivel nacional.

Puedes consultar con diferentes establecimientos farmacéuticos, distribuidores o proveedores autorizados.

En el caso de medicamentos especializados, también puede ser útil contactar establecimientos que tengan experiencia específica en este tipo de productos.

Tercero: consulta el estado oficial

El INVIMA cuenta con un sistema de seguimiento de abastecimiento y desabastecimiento de medicamentos y publica listados periódicos. Actualmente, su página dispone de información de seguimiento correspondiente a 2026 (INVIMA, 2026).

Esto permite diferenciar entre un problema puntual de disponibilidad y una situación que está siendo objeto de seguimiento por la autoridad sanitaria.

Cuarto: no cambies el tratamiento por tu cuenta

Si no encuentras tu medicamento, no lo reemplaces por otro que alguien te recomiende.

Tampoco modifiques la dosis ni suspendas el tratamiento sin consultar con tu profesional de salud.

Una alternativa terapéutica puede existir, pero debe determinarla el profesional correspondiente de acuerdo con las condiciones particulares del paciente.

¿Y si el problema es que la EPS no me entrega el medicamento?

Aquí existe una diferencia muy importante.

El hecho de que una EPS o administradora de planes de beneficios no entregue un medicamento no significa automáticamente que el medicamento esté desabastecido a nivel nacional.

El propio INVIMA señala que, cuando se trata de una queja por la no entrega de un medicamento por parte de la administradora de planes de beneficios, el usuario debe dirigirse a los canales de atención de su entidad o a la Superintendencia Nacional de Salud. Si, por el contrario, considera que existe un medicamento presuntamente desabastecido, puede realizar el reporte correspondiente ante el INVIMA (INVIMA, 2026).

Esta diferencia es fundamental.

No disponibilidad en una farmacia ≠ escasez nacional ≠ desabastecimiento oficial ≠ falta de entrega por parte de una EPS.

Son situaciones diferentes que pueden requerir rutas de atención diferentes.

¿Se puede reportar un medicamento presuntamente desabastecido?

Sí.

El INVIMA cuenta con un mecanismo para recibir reportes relacionados con posibles situaciones de desabastecimiento.

La entidad explica que, antes de realizar un reporte, se deben adelantar algunas verificaciones, entre ellas consultar el registro sanitario y contactar al titular o importador para conocer la disponibilidad. Cuando estos confirman la no disponibilidad, puede solicitarse una manifestación escrita y adjuntarla al reporte (INVIMA, 2026).

Esto demuestra que la identificación de un desabastecimiento requiere información y seguimiento, no solamente la experiencia de una persona que no encontró el producto en una farmacia.

No busques medicamentos de fuentes desconocidas

Cuando una persona necesita urgentemente un tratamiento y no lo encuentra, es comprensible que quiera buscar cualquier alternativa.

Sin embargo, precisamente en estos momentos es cuando debemos ser más cuidadosos.

La OMS advierte que los problemas de acceso pueden crear condiciones que favorezcan la aparición de productos médicos de calidad subestándar o falsificados, especialmente cuando las personas recurren a fuentes no autorizadas, incluidos algunos canales de venta por internet (OMS, 2024).

Por eso, no recomendamos comprar medicamentos a través de canales informales o establecimientos que no puedan garantizar su procedencia y cumplimiento de la normativa sanitaria.

En medicamentos especializados y de alto costo, esta precaución es todavía más importante.

El acceso a medicamentos también necesita acompañamiento

En BS Health Group conocemos de cerca las preguntas que surgen cuando un paciente necesita un medicamento y no logra encontrarlo.

“¿Dónde lo consigo?”

“¿Cuándo volverá a llegar?”

“¿Hay disponibilidad?”

“¿Existe otra presentación?”

“¿Puedo conseguirlo de manera particular?”

Nuestra labor como farmacia especializada y como depósito de medicamentos para instituciones y personas jurídicas está orientada precisamente a responder a necesidades relacionadas con medicamentos especializados y de difícil acceso.

Trabajamos con medicamentos para diferentes áreas terapéuticas, incluyendo oncología, VIH, enfermedades huérfanas y tratamientos de alto costo, entre otros.

Pero nuestro trabajo no consiste simplemente en decir “sí tenemos” o “no tenemos”.

Creemos que detrás de cada medicamento hay una persona que necesita una respuesta clara y responsable.

Por eso, cuando un paciente se acerca a BS Health Group en búsqueda de un medicamento difícil de conseguir, nuestro equipo trabaja para verificar disponibilidad, orientar sobre el proceso y encontrar soluciones dentro del marco sanitario correspondiente.

Porque sabemos que cuando se trata de salud, esperar sin información puede ser tan angustiante como no encontrar el medicamento.

Un medicamento desabastecido no significa que debas quedarte sin opciones

El desabastecimiento de medicamentos es un fenómeno complejo que puede tener múltiples causas y que requiere la participación coordinada de autoridades sanitarias, fabricantes, importadores, distribuidores, instituciones, establecimientos farmacéuticos y profesionales de la salud.

Para el paciente, lo más importante es no asumir, no automedicarse y no abandonar su tratamiento por cuenta propia.

Si no encuentras tu medicamento:

Verifica qué necesitas → consulta su disponibilidad → revisa las fuentes oficiales → busca orientación profesional → y evita adquirirlo en canales informales.

Y recuerda: que un medicamento no esté disponible en una farmacia no necesariamente significa que esté oficialmente desabastecido en Colombia.

En BS Health Group queremos contribuir a que el acceso a medicamentos especializados, medicamentos de alto costo y medicamentos de difícil acceso esté acompañado de información, confianza y un trato humano.

Porque cuando un paciente busca un medicamento, no está buscando solamente una caja.

Está buscando la posibilidad de continuar cuidando su salud.

Porque en BS Health, escuchamos tu corazón. 💙💚

Referencias

Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA). (2024). Listado de abastecimiento y desabastecimiento de medicamentos. Gobierno de Colombia.

Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA). (2025). Listado de abastecimiento y desabastecimiento de medicamentos. Gobierno de Colombia.

Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA). (2026). Desabastecimientos: Medicamentos y productos biológicos. Gobierno de Colombia.

Ministerio de Salud y Protección Social. (2026). Abastecimiento de medicamentos: Monitoreo del abastecimiento de medicamentos en Colombia. Gobierno de Colombia.

Organización Mundial de la Salud. (2017). Technical consultation on notification systems for shortages and stockouts of medicines and vaccines. World Health Organization.

Organización Mundial de la Salud. (2024). Substandard and falsified medical products. World Health Organization.

Organización Mundial de la Salud. (2026). Medicamentos esenciales. World Health Organization.

Disclaimer

Este artículo fue elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial (IA) como recurso de asistencia para su redacción y organización. Su contenido fue revisado y adaptado por el equipo de comunicaciones de BS Health Group antes de su publicación.

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